mineroHace unos días, conversando con una gran amiga que dirige una escuela pública surgió el tema de hasta qué punto podemos cambiar las cosas en nuestro entorno.  Y es que a nuestro alrededor a menudo hay personas, más o menos cercanas, con las que nos unen relaciones laborales, de amistad, familiares… que ven la realidad de una manera diferente, y la viven de acuerdo a como la ven.  ¿Qué podemos hacer en esos casos para llevar la vida que deseamos, para impulsar cambios, para avanzar en una dirección que deseamos?  Al hilo de esta pregunta, surgió la siguiente historia.

Había una vez un periodista al que propusieron hacer un reportaje sobre las condiciones laborales de los obreros que extraían piedra de una cantera.

Al acercarse al lugar en el que extraían la piedra, vio un obrero que venía hacia él cargando una carretilla llena de piedra.  Llevaba el ceño fruncido, y los ojos enrojecidos, la cara adusta con una gran seriedad y transmitía un gran descontento.

El periodista se presentó, y le preguntó:  ¿Qué tal es su vida aquí?

El obrero respondió malhumorado:  “¿Cómo quiere que sea?  Nos deslomamos trabajando 10 horas al día, haya sol o llueva, cargando piedras, picando… ¡nos dejamos aquí los riñones cada día por unos míseros jornales! ¡Esta vida es una mierda!”

El periodista continúo haciéndole un par de preguntas más, y se despidió agradeciéndole la colaboración con su testimonio.

Un poco más adelante, al acercarse al lugar donde se extraía la piedra, observó a otro obrero que, con el casco enfundado y pala en mano, se dedicaba a levantar la piedra que había en el suelo y depositarla en una carretilla exactamente igual a la que llevaba el obrero anterior.  

El periodista se pasó junto a él y le preguntó:

“¡Buenos días! Me llamo Juan y vengo a hacer un reportaje sobre las condiciones de los obreros en esta cantera.  ¿Le importaría dedicar un tiempo a ayudarme con algunas preguntas?”

“Claro”, respondió el obrero.

“¿Qué tal es su vida aquí?”, preguntó el reportero. 

“Psé.  ¡Qué quiere que le diga!.  Trabajamos de sol a sol.  El salario es malo, pero nos da de comer a toda la familia, y somos 5 bocas que alimentar.  Me limito a hacer lo que dice el jefe, que bastante suerte tengo trabajando aquí para la que está cayendo.”

El periodista le dio las gracias por su testimonio, y continuó avanzando hasta llegar al lugar donde se escuchaban las máquinas trabajando para extraer la piedra.  

Junto a una caseta de obra, le dieron un casco para protegerse en caso de desprendimiento, y finalmente llegó caminando al pie del lugar de extracción.  Allí encontró a otro obrero que, pico en ristre, golpeaba las piedras que eran demasiado grandes para reducirlas al tamaño adecuado para la obra, y que lucía una sonrisa de oreja a oreja mientras le manejaba con brío el pico. TOC  TOC TOC TOC…

El reportero se paró junto a él y le indicó por señas que deseaba hablar con él.  

“¡Buenos días!  Me llamo Juan y vengo a hacer un reportaje sobre las condiciones de los obreros en esta cantera.  Me ha llamado la atención su sonrisa y el vigor con el que maneja el pico.  ¿Le importaría responder algunas preguntas?”

“¡Faltaría más!”, respondió el obrero.

“¿Qué tal es su vida aquí?”, preguntó el reportero.

“¡Genial!  Estoy haciendo algo importante, y eso me hace sentir feliz.”, respondió el obrero.

“¿Y qué es lo que está haciendo?”, preguntó el periodista, lleno de curiosidad.  

“¡¡¡Estoy construyendo una catedral!!!”, respondió entusiasmado el obrero.  En efecto, las piedras que salían de esa cantera iban para un pedido de reconstrucción de la catedral de una ciudad cercana.

Cada obrero veía su dedicación desde una perspectiva diferente, aún estando realizando tareas similares.

Incluso cuando estamos en un ambiente distinto al que deseamos, tenemos capacidad de elección.  Podemos elegir vivir este momento desde muchas perspectivas:  un castigo, una oportunidad, un regalo, un aburrimiento… ¿desde qué lugar lo estás viviendo?  ¿desde cuál te gustaría vivirlo?  Si lo vivieras desde ese lugar que deseas… ¿qué sería diferente?

Te invito a que hagas una pausa ahora en lo que estás haciendo para responder a esa pregunta.

———————————  PAUSA ———————————

¿Qué es ahora diferente en ti, como resultado de hacer la pausa?

———————————  PAUSA ———————————

Al tomar el tiempo para responder a estas dos preguntas, hemos invitado a tu mente a soñar, a acceder a una nueva realidad, y a vivir el momento presente desde las condiciones que deseas experimentar.  También hemos invitado a tu mente a enfocarse en el momento presente.  Cuando hacemos esto, cuando estamos enfocados en el ahoratenemos siempre la capacidad de elegir, momento a momento, con consciencia, cómo interpretamos lo que estamos viviendo, y desde esta interpretación vivir la realidad tal y como deseamos.

¿Qué puede ser diferente ahora para ti como consecuencia de haber elegido leer este artículo?

Te invito a que lo compartas aquí en los comentarios, pues servirá para inspirar a otras personas y a mí también para saber en qué te ha servido.  ¡Gracias por participar!