Hace poco me preguntaba cuál es la forma más rápida que conozco de transformar mi realidad, de manifestar mis sueños, de cambiar mis relaciones. De todas las herramientas con las que he experimentado, las que mejor me han servido han sido dos.  La primera es ESCUCHAR, sí, con mayúsculas.  Y escuchar incluye para mi “escuchar-me”, lo que digo, como lo digo, y desde dónde lo digo. Al escucharme con atención, detecto mis creencias, los temas con los que reacciono, a…